La Ley de Murphy

La Ley de Murphy
Eloy M. Cebrián

sábado, 6 de junio de 2009

Se acabó Murphy

Después de 16 meses sin faltar una sola semana, La Ley de Murphy llega a su fin. Como ven, la crisis puede con todo, hasta con esta columna que ha resultado mucho menos longeva de lo que yo preveía. Ha sido una decisión en buena medida voluntaria, aunque tengo que reconocer que ayer, el primer día que el periódico apareció sin mi colaboración, no puede reprimir un ligero arrebato de nostalgia. Pero ha sido una estupenda experiencia de la que han resultado algunas páginas que tal vez merezcan la pena. Ahora, al menos durante un tiempo, prefiero abandonar la columna semanal y dedicarme a otros proyectos, en concreto a una nueva novela. Tengo también algún otro material que podría ver la luz en los próximos meses. Todo ello lo iré anunciando en este blog, aunque me temo que a partir de este momento su actividad va a quedar muy restringida. Mi intención es publicar una colección de los artículos más aprovechables que han aparecido aquí en forma de libro, que vería la luz en el último trimestre de este año. Hasta entonces, un abrazo y muchas gracias por dejaros caer por aquí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues es una pena que esto se acabe. Aunque no sepas de nuestra existencia, los hay que vivimos fuera desde hace tiempo, echamos de menos (a veces pienso que inexplicablemente) nuestra ciudad y utilizábamos tu columna un poco como vínculo emocional/cultural a la tierra.

Cada vez se van deshilachando más las amarras. Qué le vamos a hacer. Si en alguna de mis eventuales visitas de fin de semana te veo mirando libros por la Popular, me golpearé un par de veces suavemente la nariz como proponías hace algunas entradas.

Aunque sólo sea para que compruebes que de verdad existimos.

Un saludo.

Walden_tres@hotmail.com

0limpia dijo...

Solamente una palabra:
BIQUIÑOS

Eloy M. Cebrián dijo...

Ok lo de la nariz. Y luego nos tomamos unas cañas. Gracias.