La Ley de Murphy

La Ley de Murphy
Eloy M. Cebrián

sábado, 11 de octubre de 2014

Las cuentas de Cospedal


A los malos pagadores siempre les acaban cuadrando las cuentas. Seguro que a Cospedal le cuadran de maravilla. El cómo ya importa menos con tal de que las cifras del déficit salgan aseadas. Importa muy poco que se privaticen hospitales, que se eliminen camas y que las listas de espera se estiren hasta lo imposible al tiempo que se maquillan de un modo repugnante. Importa poco que los pacientes con enfermedades crónicas de gravedad hayan pasado al limbo clínico, que el personal sanitario se vea obligado a trabajar en condiciones de auténtica explotación y que las ayudas a personas dependientes se hayan rebajado hasta la categoría de limosnas. Importa poco, muy poco, que los profesores de la enseñanza pública trabajen más por menos, que muchos vean cómo su plaza (ganada por oposición) se esfuma junto con su tranquilidad, y que miles de compañeros interinos, tan valiosos como necesarios, se van al paro sin esperanzas de regresar a las aulas. Son solo víctimas colaterales, daños insignificantes si se tiene en cuenta lo bonitas que están quedando las cifras del déficit para que don Mariano pueda fardar en Bruselas. Todo es válido con tal de que las cuentas cuadren, hasta retener los más de cuatrocientos euros que los estudiantes de las residencias universitarias han de desembolsar en concepto de fianza, un dinero del que muchas familias necesitan para afrontar los gastos académicos de sus hijos. «Pero ¿cuándo lo van a devolver?», preguntan los padres ya desesperados. Y casi es posible imaginar la sonrisa del funcionario toledano cuando, por vía telefónica, aconseja resignación y paciencia, la paciencia que ellos no tendrían si los malos pagadores fuésemos nosotros a la hora de pagar impuestos. Así ya pueden cuadrarle las cuentas, señora presidenta. Aunque pudiera ser que las otras cuentas, las de intención de voto, no le salgan tan redondas.

Publicado en La Tribuna de Albacete el 10/10/2014

2 comentarios:

miguel angel ortega dijo...

Tengo para mí que, cuando hace cuentas, cuenta con los votos, amigo Eloy.
Veamos:
1.- Al candidato del PSOE lo votarán sus amigos y cuatro más.El que está fuera de la política no lo conoce y el que lo conoce sabe que es un político de profesión, un tipo que desde que tenía poco más de 20 años ejerce de alto cargo. No parece de fiar.
2.- Los partidos minoritarios subirán poco y no somos una región donde proyectos como los de Podemos vayan a crecer de la misma manera que en otros sitios. Ojalá me equivoque!
3.- Los funcioniarios hemos pagado una buena parte de la factura de la crisis, pero no todos somos funcionarios. Te escribo desde Cuenca, donde el destrozo de la CCM, del Hospital y de todo tipo de funcionarios nos han dejado en la ruina. Ahora empiezo a oír a empresarios y comerciantes pedir tímidamente que vuelvan a mejorarnos las condiciones laborales porque ya no venden una escoba. Pero no son todos y, hasta ayer mismo, todos sonreían por debajo del bigote: "ya va siendo hora de que os metan en cintura", pensaban y hasta decían.
4.- Si añadimos el pucherazo electoral, hay muchas posibilidades de que la señora de los Cigarrales vuelva a ganar.

Sorry.

Eloy M. Cebrian dijo...

Me temo que lo que dices es muy cierto, Miguel Ángel. Pero resulta difícil separar las opiniones de los deseos, y yo generalmente ni lo intento. Me conformo con lanzar la piedra al río con la esperanza de que a alguien le salpique. Lanzar la piedra a otro sitio podría ser constitutivo de delito.