La Ley de Murphy

La Ley de Murphy
Eloy M. Cebrián

viernes, 3 de julio de 2015

Grecia


Cada mañana pongo la radio angustiado, porque temo desayunarme con la noticia de que Grecia ya no está ahí. Mis nociones de economía son rudimentarias, pero sé más o menos lo que ocurre cuando una empresa entra en suspensión de pagos. Lo que no entiendo es cómo esa situación se puede extrapolar a un país entero. ¿Piensan expulsar a todos los griegos de su territorio y repartirlo por parcelas? Quizás los tiros vayan por ahí, y dudo que a ellos les pille desprevenidos, pues la historia ya los ha enfrentado varias veces a deportaciones y exterminios, pero sobre todo a la emigración económica. De hecho, el mundo está lleno de griegos que no viven en Grecia. Para los pocos millones que sí lo hacen, debe de ser terrible cargar con una nación que no deja de ser una idea malograda. Grecia es un moribundo que agoniza mientras los buitres trazan círculos sobre él. La tierra que inventó la cultura occidental está a punto de ser devorada por los bárbaros. ¿Qué lote le tocará a cada uno de los acreedores? Tal vez Merkel se pida la Acrópolis, que para eso está la primera de la lista. Pero ¿qué le darán a Rajoy por esos 500 euros que los griegos le deben a cada español? ¿La cabeza de Medusa, sin cuyo auxilio es difícil que gane las próximas elecciones? Aunque lo cierto es que el asunto no admite mucho humor. Y lo siento en el alma por los amigos griegos, que han acabado convertido en víctimas y rehenes de esta «Europa de los ciudadanos» que devora a sus ciudadanos cuando más la necesitan. Por desgracia, la última enseñanza de Grecia para el mundo es algo que todos sabemos, la certeza de que lo peor que se puede ser en esta vida es pobre.

Publicado en La Tribuna de Albacete el 3/7/2015

.......................................................

Κάθε πρωί βάλτε την αγωνιώδη ραδιόφωνο, γιατί φοβάμαι το πρωινό μου με την είδηση ​​ότι η Ελλάδα δεν είναι πια εκεί. Έννοιες μου της οικονομίας είναι υποτυπώδη, αλλά ξέρω περισσότερο ή λιγότερο τι συμβαίνει όταν μια εταιρεία πηγαίνει σε πτώχευση. Δεν καταλαβαίνω είναι πώς αυτή η κατάσταση μπορεί να επεκταθούν σε ολόκληρη τη χώρα. Νομίζετε ότι οι Έλληνες αποβάλει όλο το έδαφός της και να εξαπλωθεί οικόπεδα; Ίσως οι πυροβολισμοί πάει γύρω, και αμφιβάλλω τους αλιεύονται από τη φρουρά, γιατί η ιστορία και έχει αντιμετωπίσει πολλές φορές οι απελάσεις και εξοντώσεων, αλλά κυρίως η οικονομική μετανάστευση. Στην πραγματικότητα, ο κόσμος είναι γεμάτος από Έλληνες που ζουν στην Ελλάδα. Για μερικά εκατομμύρια που κάνει, θα πρέπει να είναι φοβερό να φέρει ένα έθνος που εξακολουθεί να είναι μια αποτυχημένη ιδέα. Η Ελλάδα είναι ένας άνθρωπος πεθαίνει, ενώ γύπες εντοπισμό κύκλους πάνω του. Η γη που εφηύρε τη δυτική κουλτούρα πρόκειται να καταβροχθιστεί από τους βαρβάρους. Ποια θα είναι η κάθε παρτίδα των πιστωτών; Ίσως η Ακρόπολη Μέρκελ, ότι αυτή είναι η κορυφή της λίστας ζητείται. Αλλά τι Rajoy θα δώσει τα € 500 που οι Έλληνες χρωστούν κάθε ισπανικά; Είναι το κεφάλι της Μέδουσας, χωρίς να είναι δύσκολο να κερδίσει τις επόμενες εκλογές του οποίου η βοήθεια; Αλλά το γεγονός είναι ότι το θέμα δεν επιτρέπει πολύ χιούμορ. Και νιώθω μέσα στην ψυχή μου με τους Έλληνες φίλους που έχουν τελειώσει γίνονται θύματα και όμηροι της «Ευρώπης των πολιτών» που καταβροχθίζει τους πολίτες της, όταν τη χρειάζονται περισσότερο. Δυστυχώς, η τελευταία εντολή της Ελλάδα στον κόσμο είναι κάτι που όλοι γνωρίζουμε, η βεβαιότητα ότι το χειρότερο πράγμα που μπορεί να είναι σε αυτή τη ζωή είναι φτωχή.

jueves, 2 de julio de 2015

Mercenarios


El fin de curso devuelve a los niños a sus casas y enfrenta a los padres al fantasma de tener que convivir con sus hijos. Nuestra vida moderna parece inventada para que los miembros de la familia no tengan que soportarse mutuamente. Los colegios, las academias y las actividades extraescolares liberan a los padres de las responsabilidades inherentes al acto reproductivo. La educación de los más jóvenes se ha convertido en una tarea de asalariados, en trabajo de mercenarios. ¿Existen vacaciones que provoquen más críticas, más comentarios despectivos y más encono que las de los mercenarios de la enseñanza? Aunque quedan algunos otros al pie del cañón, y me refiero a los profesores de las academias y a los monitores de esto y de aquello. La idea de que sean siempre otros quienes se encarguen de los niños resulta tentadora, pero no está al alcance de todos los bolsillos. Tampoco parece factible mantener a los críos exiliados durante todo el verano, ya sea en Irlanda, en Connecticut o en el pueblo de los abuelos. Antes o después, papá y mamá van a tener que hacerse a la idea de que sus hijos estarán en casa, y deben prepararse para ese momento terrible. Tendrán que ir pensando en qué decirles. Deberán plantearse qué actividades van a realizar con ellos. Puede incluso que se vean obligados a tratar de arrebatarles el smartphone o la tablet. En el colmo del horror, hasta cabe la posibilidad de que tengan que aplicarles algún castigo. La educación, esa tarea que cada vez se practica menos en los hogares, es a veces un trabajo sucio y penoso. Ahora, decidme, padres: ¿os consideráis preparados? ¿Seréis capaces de sobrevivir sin esos mercenarios a los que tanto criticáis?

Publicado en La Tribuna de Albacete el 26/6/2015

miércoles, 24 de junio de 2015

Chistes


Desde el linchamiento de ese concejal madrileño vivo atemorizado. Llevo varios días repasando mis cuentas de Facebook y de Twitter por si las moscas (a saber qué perlas habré soltado por allí que ahora no recuerdo). En los primeros tiempos de internet creíamos que la red era un espacio conquistado para la libertad. Pero resulta que estábamos equivocados. Internet es el archivo de nuestros pecados, o por lo menos en eso se ha convertido en esta época de biempensantes e inquisidores. ¿Cómo era aquel chiste que conté aquel día en el Twitter? ¿Era sobre gays? ¿Sobre inmigrantes? ¿Sobre catalanes? Lo triste es ni siquiera me acuerdo, porque el día del chiste funesto había estado de fiesta hasta las tantas y volví a casa con el ánimo un tanto transgresor. Ahora temo que ya nunca podré dedicarme a la política. Pero casi me alegro, porque al parecer para ser político hay que convertirse en un tipo aburrido de esos que jamás se relajan y siempre dicen lo que toca. Prefiero de largo a la gente que se expresa y actúa con naturalidad, a quienes son capaces de soltar algún disparate de vez en cuando, sobre todo si lo hacen con gracia. Tengo un amigo especializado en contar chistes machistas. A mí me parece un tipo estupendo, pero a lo mejor debería venir alguna militante feminista para sacarme de mi error. Me gustaría que quienes deciden dónde están los límites publicaran algún manual de instrucciones, porque lo cierto es que sin reglas va uno como a ciegas. Por ejemplo, ¿se puede contar chistes sobre inspectores de Hacienda? ¿Y sobre curas? ¿Y qué me dicen de los políticos? ¿Es lícito contar chistes sobre políticos o hay que respetarlos en tanto que minoría que son, igual que a los leperos? Por cierto, ¿saben ustedes cuántos políticos hacen falta para apretar una bombilla?

Publicado en La Tribuna de Albacete el 19/6/2015

PAEG


Los alumnos que han terminado 2º de Bachillerato han estado ocupados esta semana con los exámenes de PAEG. Hace apenas quince días los veíamos estrenando corbata y modelitos en sus ceremonias de graduación. Ahora no les ha quedado otra que volver a asumir su condición de estudiantes y enfrentarse a esas pruebas de las que (llevan años oyéndolo) tanto depende su futuro. Qué paradójico resulta que unas pruebas tan decisivas tengan los días contados, y que dentro de dos cursos vayan a sustituirse por algo completamente distinto que va a llamarse reválida de bachillerato. Rizando el rizo, y si hubiera algún cambio de gobierno de por medio, hasta puede que esa reválida sea reemplazada por otro invento alumbrado por algún pedagogo que jamás sostuvo un trozo de tiza en las manos. Yo lo único que espero que a los chicos les vaya bien, a pesar de todo. Pero la esperanza es un sentimiento que sale gratis, mientras que los efectos de la realidad pueden pagarse muy caros. Por ello me da mucha pena (uno tiene su corazoncito pese a los rumores) ver a nuestros alumnos convertidos en víctimas y rehenes de estos vaivenes en legislación educativa que siempre se gestan a espaldas de los auténticos actores de la educación, es decir, los alumnos, los profesores y las familias. La consigna del gobernante de turno parece ser cambiar las leyes para que todo siga igual, perpetuarse en el error, en la incoherencia y en la arbitrariedad. Pero no es a golpe de ley orgánica como se cambia la realidad educativa de un país, sino a base de sentido común, de inversiones y de respeto por los educadores y los alumnos. Hasta entonces, mucha suerte, chicos. Por desgracia, y estando la PAEG como está, vais a necesitarla.

Publicado en La Tribuna de Albacete el 12/6/2015

miércoles, 10 de junio de 2015

Cocineros


De un tiempo a esta parte, cada vez que enciendo la televisión me aparece un show culinario. Si llevo bien la cuenta, de MasterChef se emiten la versión española, la norteamericana, la italiana y, en el colmo del exotismo, incluso la australiana. En cuanto a Alberto Chicote, se trata únicamente del trasunto nacional (e igualmente malhablado) del escocés Gordon Ramsay. Pero ¿qué ha pasado para que ciertos cocineros se hayan convertido en megaestrellas? ¿Cómo es posible que los programas de cocina acaparen tiempo de programación en hora de máxima audiencia, en detrimento de las películas y las series? Yo creo que lo que convierte a estos programas en espectáculo no es su carácter didáctico, sino la atracción morbosa que ejerce en el espectador la contemplación del fracaso ajeno. Cuando vemos cómo un restaurante se va a pique o cómo expulsan a un participante de un concurso de cocina empleando los términos más vejatorios, nos provoca placer el hecho de no tener que pasar por ese trance, la libertad de poder ir a nuestra cocina y perpetrar una paella o una tortilla de patatas sin tener detrás a un impertinente que nos ponga a parir (salvo algún cuñado o similar al que siempre se le puede mandar al guano). Nunca he creído en la cocina como manifestación cultural, y la idea de equiparar un guiso, por sofisticado que sea, con un buen libro, con un cuadro o con una canción me parece sencillamente aberrante. Pero en estos tiempos confusos todo se trastoca, y si un tarugo que le da patadas a un balón puede adquirir categoría de héroe, ¿por qué no elevar a un cocinero al rango de gran artista? A este paso me veo a los virtuosos de la música clásica cambiando el frac por el delantal y aprendiendo a hacer croquetas. Total…

Publicado en La Tribuna de Albacete el 5/6/2015

Chivos expiatorios



En un instituto de Madrid se ha suicidado una chica que era víctima de acoso escolar. En estos casos el dolor y la indignación son comprensibles. No me parece explicable, sin embargo, el ansia de ciertos medios de comunicación por ofrecer carnaza a los espectadores cualquiera que sea el suceso que se cubra, pero de modo muy especial si afecta al entorno escolar y participan en él las nuevas tecnologías. Hace unas semanas vimos cómo un grupo de profesores eran sometidos al linchamiento mediático por los comentarios que habían realizado en su grupo privado de Whatsapp. Al informar sobre el caso de esta niña madrileña, lo primero que los medios reflejan es la pasividad del equipo directivo y de la orientadora del centro, su ineptitud para atajar la situación, con la trágica consecuencia del suicidio de la menor. No han faltado, por supuesto, las declaraciones de los compañeros y de algunos padres: «¡Sí, claro que lo sabían! ¡Y no han hecho nada!» Y una vez encontrado el chivo expiatorio, a otra cosa. No conozco el instituto en cuestión, pero teniendo en cuenta que se encuentra en el cinturón obrero de Madrid y que alberga nada menos que a 1.200 alumnos, no me resulta difícil imaginar las condiciones en que allí se trabaja. Por otro lado, ya nos parece natural que a los chicos se les permita ir siempre pertrechados de su móvil, artefacto que en manos de los adolescentes se ha convertido en una especie de caja de Pandora, y que en el caso de ciertos torturadores profesionales puede ser la herramienta perfecta con la que practicar el acoso y la violencia. Nadie cuestiona la labor educativa de los padres que costean alegremente esos dispositivos y no saben cómo poner límites a sus hijos. Teniendo un grupo de profesores a mano para que carguen con el mochuelo, cualquier otra consideración está de más. 

Publicado en La Tribuna de Albacete el 29/5/2015

viernes, 22 de mayo de 2015

Con todo respeto


Con todo respeto, señora Cospedal, opino que usted no merece seguir siendo presidenta de esta región. Yo sé que en el fondo los que vivimos aquí, en estas cinco provincias dejadas de la mano de Dios, apenas importamos. Somos pocos, estamos dispersos y resultamos prescindibles en las cuentas que ustedes se hacen en Génova. Pero los males propios siempre duelen, aunque estadísticamente no cuenten demasiado. A mí, por ejemplo, me duele comprobar hasta qué punto las condiciones en los colegios e institutos se han deteriorado en los últimos cuatro años, mientras usted maquillaba el naufragio de la enseñanza pública con multilingüismos catetos y programas de calidad que no convencen ni al más idiota. Me duelen todos esos profesores en paro o despojados de sus plazas, y lamento la falta de respeto que muestra usted hacia los funcionarios de esta región. Me duele muchísimo que mi hijo, que padece una enfermedad crónica, tenga que recibir atención médica a través de la sanidad privada, porque la pública a usted no le interesa y además le parece cara. Me duele que una televisión autonómica que ya era mala se haya convertido en una auténtica vergüenza nacional, porque usted ha decidido utilizarla como herramienta de propaganda. Y su defensa (financiada con dinero de todos) de esas fiestas de crueldad y sangre que son las corridas de toros. Y su teja, y su mantilla, y sus apariciones públicas, que parecen sacadas de los archivos del NO-DO. Me duelen todos esos ataques a la gente de esta región que usted llama gobierno, y que justifica invocando los objetivos de déficit, cuando lo único que ha entrado en déficit son nuestras vidas bajo su mandato. Con todo respeto, no es usted digna, señora Cospedal. Le deseo lo mejor. Le deseo suerte en la vida y éxito en sus negocios, pero creo que a nosotros nos iría mucho mejor sin usted.

Publicado en La Tribuna de Albacete el 22/5/2015